En Serviforn apostamos por estar siempre cerca de los panaderos y pasteleros, ofreciendo no solo maquinaria de calidad, sino también formación práctica que ayude a mejorar el día a día en el obrador. Por eso, recientemente acogimos en nuestro showroom de maquinaria de panadería y pastelería un curso muy especial: el “Curso de abatimiento y formas de rentabilizar el trabajo de bollería, repostería, panadería y pastelería”, impartido por Francis Vílchez de Zarina Formación y organizado por Salva Industrial.

Durante la jornada, los asistentes pudieron conocer de primera mano cómo el uso de tecnologías como el abatidor de temperatura y el armario IVERPAN, puede marcar la diferencia en la organización del obrador, la rentabilidad y, sobre todo, en la calidad de vida de los profesionales del sector.
¿Qué aprendimos en el curso de abatimiento?
El contenido de la formación del curso sobre abatimiento de temperatura, se basó en cinco pilares fundamentales, que tocan de lleno los retos a los que se enfrentan cada día panaderos y pasteleros en sus obradores:
1. Calidad de vida
Estamos acostumbrados a dedicarle al obrador una cantidad de horas excesivas, renunciando a pasar tiempo con nuestros seres queridos, a dañar nuestra calidad de salud o a pensar que no tenemos derecho a tener hobbies porque no tenemos tiempo. Con un abatidor y un IVERPAN de Salva Industrial, esta situación puede cambiar.
2. Calidad en los productos
Las distintas marcas de productos que tenemos a disposición en el sector panadero-pastelero nos bombardean a menudo ofreciéndonos aditivos, conservantes, enternecedores, etcétera para hacer nuestras elaboraciones menos perecederas, con lo que encarecemos y aportamos elementos cuando menos impopulares en nuestros productos. Con un buen abatidor de temperatura y una buena técnica de elaboración, nos ahorraremos buena parte de estos ingredientes y una cantidad importante de dinero.
3. Rentabilidad en la producción
Como experimentados profesionales que somos, sabemos que la rentabilidad está en hacer cantidades mayores de producción y no pequeñas amasadas, pero claro, tenemos el problema de controlar las mermas, y es ahí donde el abatidor toma mayor protagonismo. Tenemos la obligación de presentar un surtido amplio de productos, pues las grandes superficies nos están ganando terreno en este sentido, pero evidentemente no tenemos tiempo de elaborar cada día tan diversas elaboraciones y así poner un atractivo escaparate, bueno, pues con el abatidor nos podemos permitir hacer una amasada más grande y reservar en precocido (término demonizado por nosotros mismos torpe e injustamente) y poder tener a disposición de nuestra clientela un mayor surtido de productos cada día, y lo más importante en perfecto estado organoléptico y apetecible.
4. Optimización de recursos laborales
La noche, nacemos con la idea de que trabajar en este oficio va acompañado de trabajar de noche, y «no nos importa», el problema viene cuando tenemos que contar con personal externo, que casualmente no tiene tan normalizado el trabajar de noche, además de tener que pagar el plus de nocturnidad, además a este problema se suma la mala costumbre del exceso de horas laborales, y siguiendo con más obstáculos la escasez de personal cualificado que tenemos a nuestra disposición. Estos problemas los podemos subsanar en gran medida con un abatidor y un IVERPAN, pudiendo elaborar parte de la producción durante el día sin perder ni un ápice de la calidad, es más, en algún caso incluso podemos ganar en calidad gracias a fermentaciones más largas.
5. Organización en el trabajo
En este oficio donde como me decía mi maestro Santiago Pérez «a más fiesta más trabajo», nos guste o no, tenemos una profesión que va al contrario que muchas otras y en muchos casos una mala gestión de esta situación, no la rentabilizamos adecuadamente, con lo que además de tener que trabajar mientras los demás hacen fiesta no obtenemos los resultados esperados. Al tener que subsanar pagos de horas extras en exceso, no tener el suficiente producto para afrontar la demanda requerida, todo esto sin tener en cuenta el sobreesfuerzo que tenemos que hacer los empresarios con las consecuentes secuelas que se producen en nuestra salud. Con el abatidor y una cámara de conservación a -20°, se puede afrontar la demanda sin sobrecargas de trabajo, sin abusar de horas extras y sin perjudicar la salud de los profesionales. Una buena organización es clave para equilibrar esfuerzo y rentabilidad.
Un aprendizaje práctico y cercano
La sesión fue muy práctica y participativa, con ejemplos claros y soluciones prácticas realizadas por los asistentes, aplicables a cualquier panadería o pastelería. Los asistentes pudieron resolver dudas, compartir experiencias y llevarse consejos útiles para aplicar de inmediato en su negocio.









Próximas formaciones
En Serviforn creemos que la formación continua es clave para el futuro del sector. Por eso, seguiremos organizando cursos como este, pensados para que panaderos y pasteleros podáis optimizar vuestro trabajo, mejorar la calidad de vuestros productos y, al mismo tiempo, disfrutar más de vuestra profesión.
Si te interesa participar en próximos cursos, ¡estate atento a nuestras redes!